Cicpc afirma que han aumentado los delitos de estafas con ventas de dólares en Venezuela
En las últimas semanas se han incrementado a causa de la pandemia por el coronavirus, las estafas cometidas con la compraventa de divisas, especialmente dólares que son ofertados a través de las redes sociales, utilizado para el pago cuentas bancarias alquiladas o prestadas, en las que realizan los depósitos en bolívares y, una vez recibidos, se produce la desaparición quienes supuestamente están vendiendo esas divisas.
Las pesquisas llevaron al desmantelamiento por parte de funcionarios de la Policía Científica de uno de los grupos y la captura de varias personas que operaban desde la parroquia El Recreo de Caracas, cometiendo estafas a nivel nacional de una manera organizada.
Entre estas se encontraba un comerciante que facilitó su cuenta bancaria para recibir los depósitos, producto de la venta de divisas, y fue apresado por funcionarios del Cicpc, al momento que resultó involucrado en una estafa que a escala nacional cometió una banda que se encargaba de ofrecer dólares a través de las redes sociales.
La información, conocida en medios de la delegación estadal de Táchira del CICPC, explica que las investigaciones fueron coordinadas por funcionarios de la División de Delitos Informáticos, de la ciudad capitalina, dado que desde allí salieron las ofertas que terminaron en estafas en varios estados del país, según las denuncias de personas que manifestaron haberles comprado dólares americanos que nunca les fueron entregados por estos.
Algunas de las víctimas explicaron que, ante la necesidad de obtener moneda extranjera con urgencia, establecieron contacto con la persona que la ofrecía a través de Internet, con quien conversaron para llegar a un acuerdo sobre la cantidad de divisas a ser negociados y la cantidad a pagar en bolívares. Los vendedores les solicitaron realizar el correspondiente depósito en una cuenta bancaria que les era suministrada a través de la red de mensajería Whatsapp.
Las víctimas de estos delitos afirmaron que la conversación con uno de los sujetos resultó muy cordial y les inspiró confianza por su amabilidad, trato, más aún cuando les comentó que no debían tener desconfianza, ya que les estaba facilitando el número de cuenta de un banco nacional, que podría ser rastreado y ubicado, porque era la cuenta personal que utilizaba para todas sus actividades comerciales.
Los confiados compradores de dólares hicieron los depósitos tal como fue acordado y así se lo hicieron saber al vendedor. A partir de ese momento perdieron todo tipo de contacto con el sujeto, que no contestaba llamadas ni respondía mensajes, por lo que acudieron a las instancias del CICPC para presentar denuncia, consignando el número de cuenta a la cual había realizado los depósitos.
En ese aspecto, fue por allí donde los funcionarios del órgano detectivesco iniciaron las averiguaciones y, tras obtener la dirección de la agencia bancaria donde estaba domiciliada la cuenta, lograron obtener la identidad del titular y su dirección, siendo rápidamente detenido. El hombre, identificado como José Juárez, de nacionalidad venezolana y con 23 años de edad, alegó que no sabía de las estafas, puesto que solo había facilitado su cuenta bancaria, en calidad de alquiler, a un grupo de personas que le ofreció el pago de una comisión en dólares por cada depósito que le hicieran.
También le exigieron que, apenas recibiera un depósito, inmediatamente hiciera la transferencia a otras cuentas corrientes. La investigación llevó a la identificación de otras personas, que igualmente resultaron detenidas. Fueron identificadas como: G. Guerra D., de 33 años; M. Dugarte A. (61), L. Ortiz (36) y J. Gallardo, de 36 años, quienes de acuerdo a la investigación formaban parte del grupo que se encargaba de ofertar divisas americanas a través de esos nichos sociales.
Junto con ellos está detenido, y a la orden del Ministerio Público (MP), el joven Juárez Mejía, debido a que recibió en su cuenta de banco dos depósitos, por un monto equivalente a 36 mil 500 dólares americanos.
Caso ¡»Hola, soy Maria»!
Los investigadores no han revelado otros detalles, pues aún falta por detener otros integrantes del grupo de estafadores y recuperar el dinero apropiado indebidamente.
Los detectives de la División Contra Delitos Informáticos y de la División Contra la Delincuencia Organizada saben que existen a nivel nacional varias bandas que se dedican a cometer estafas mediante la falsa oferta de dólares y pesos colombianos, entre otras divisas, siendo una de las más “célebres” el pseudónimo conocido como “María”.
La persona que se presenta con este nombre, envía mensajes de Whatsapp haciéndose pasar por una persona amiga que informa sobre el cambio de número telefónico y aprovecha la oportunidad para ofrecer algunos dólares a buen precio. Algunos de los mensajes dicen: “Hola, soy María, tengo mil dólares para la venta, a buen precio, pero si no los quieres todos, puedo venderte los que necesites”, e invita a contactarla a través del nuevo número que está facilitando.
De la investigación policial se sabe que el grupo “María” opera desde la cárcel de Tocorón y es manejado por privados de libertad, y luego surgieron otros dos casos con igual modus operandi, conformados por delincuentes de calle que copiaron la idea, operando de la misma forma.
Los funcionarios de la Brigada Contra Delitos Informáticos de la delegación estadal Táchira toman parte en investigaciones relacionadas con estos casos de estafa y sugieren a las personas interesadas en adquirir divisas que extremen sus propias medidas para evitar ser engañadas. De hecho, el mismo director nacional del CICPC, comisario Douglas Rico, ha realizado recomendaciones en tal sentido a ello. Mientras la Policía Científica se encarga de desarticular estas bandas criminales organizadas.
Simón Sánchez
www.diariorepublica.com Con Datos de La Verdad/Diario República